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martes, 8 de julio de 2014

Un planeta terrestre en un sistema binario

Hasta hace poco tiempo se pensaba que los planetas no podían formarse alrededor de estrellas binarias. O al menos, que serían muy poco frecuentes.Ironicamente ya conocemos nada más y nada menos 17 planetas circumbinarios, es decir mundos que orbitan alrededor de dos estrellas al mismo tiempo.
¿Pero y que hay de un planeta que orbite a solo una de las dos (o más) estrellas?Si las dos estrellas no están demasiado separadas, se trata de una configuración muy poco estable y poco favorable para la aparición de planetas. El estudio de estos sistemas es muy importante para poner a prueba a los modelos de formación planetaria, especialmente teniendo en cuenta que la mayoría de estrellas del Universo forman parte de sistemas múltiples.



Por esto es que se destaca el descubrimiento de OGLE-2013-BLG-0341LBb, un planeta terrestre situado a la misma distancia de su estrella que la Tierra del Sol. OGLE-2013-BLG-0341LBb gira alrededor de una de las estrellas de un sistema binario alrededor de una estrella a una distancia de entre 1500 millones y 2250 millones de kilómetros (10-15 UA) de su hermana, más o menos la misma distancia que separa Saturno del Sol.


miércoles, 4 de junio de 2014

Kapetyn b: Un planeta habitable, muy antiguo, y cercano

La Estrella de Kapteyn es una de las vecinas del Sol. Situada a tan solo 13 años luz de nuestro Sistema Solar, es una pequeña enana roja de 0,28 masas solares que fue descubierta en 1898 por el astrónomo holandés Jacobus Kapteyn. Debido a su proximidad durante décadas ha protagonizado numerosos relatos de ciencia ficción, pero nadie sabía si esta estrella tenía o no planetas a su alrededor. Hasta ahora.

Un grupo investigador ha iniciado hace poco el programa “Cool Tiny Beats” dedicado a la búsqueda de planetas en torno a enanas rojas cercanas. Y es que desde que se publicó por el Kepler que la mayoría de las enanas rojas tienen planetas, estas han pasado a ser un objetivo prioritario en la búsqueda de nuevas tierras. Al fin y al cabo en las cercanías del sol este tipo de estrellas son las más comunes.Y han anunciado el descubrimiento de dos supertierras alrededor de nuestra vecina mediante el método de la velocidad radial. 
La primera, Kapteyn b, tiene una masa mínima de 4,8 veces la terrestre y orbita con un perioro de 48,6 días. Por su parte, Kapteyn c sería siete veces más masiva que la Tierra y giraría más lejos, con un periodo de 121,5 días. Pero lo interesante es que Kapteyn b está situada en la zona habitable del sistema, o sea, que podría tener agua líquida en su superficie de forma permanente dadas las condiciones adecuadas.
La edad de Kapteyn es muy difícil de determinar, pero se cree que debe rondar los 11 mil millones de años. O sea que Kapteyn b sería el planeta habitable más viejo conocido.

Con once mil millones de años ¿Como no va a haber evolucionado vida?, 11.000.000.000 años es mucho tiempo.

Y aqui hay más información y una breve historia sobre los antiguos mundos de Kapetyn 


martes, 3 de junio de 2014

Kepler-10c; la MEGATIERRA

Ayer se anuncio el descubrimiento de Kepler-10c; un exoplaneta que bien podria ser el primero de un nuevo tipo de exotierras, las MegaTierras.Es que este exoplaneta tiene tan solo el doble (2,3) del tamaño de nuestro planeta, pero tiene una masa 17 veces mayor que el de la Tierra, o sea que tiene una densidad enorme.O, en palabras del astrónomo Dimitar Sasselov, el ‘Godzilla’ de los exoplanetas.


Kepler-10c está situado a 560 años luz de la Tierra y gira alrededor de su estrella una vez cada 45 días.Fue descubierto por el método del tránsito mediante el telescopio espacial Kepler, pero su masa ha sido determinada por el instrumento HARPS-north del telescopio italiano Galileo, situado en la isla de La Palma. Kepler-10c tiene una curiosidad extra, y es que la su estrella se formó hace once mil millones de años, es decir, solamente tres mil millones de años tras el Big Bang. Su existencia demuestra que los planetas rocosos no eran tan escasos en esa época, a pesar de la baja metalicidad del medio interestelar del universo primigenio.

Esta entrada participa en la LIII edición del carnaval de la física en Vega0.0

miércoles, 30 de abril de 2014

Se mide por 1° vez cuanto dura el día en un exoplaneta: Beta Pictoris b

Observaciones llevadas a cabo con el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, han determinado, por primera vez, la velocidad de rotación de un exoplaneta. Se ha descubierto que la duración de un día en Beta Pictoris b (también llamado HD 39060, SAO 234134 o HIP 27321) es de tan solo ocho horas. Esta velocidad es mayor a la de cualquier planeta del Sistema Solar— su ecuador se mueve a casi 100.000 kilómetros por hora. Así, este nuevo resultado extiende a los exoplanetas la relación entre masa y rotación existente en el Sistema Solar. En el futuro, técnicas similares utilizando el E-ELT (European Extremely Large Telescope) permitirán a los astrónomos hacer mapas detallados de los exoplanetas.

El exoplaneta “Beta Pictoris b” orbita a la estrella Beta Pictoris que se encuentra a unos 63 años luz de la Tierra (visible a simple vista, en la constelación austral de Pictor -el caballete del pintor-).Este planeta fue descubierto hace casi seis años y fue uno de los primeros exoplanetas de los que se obtuvo imagen directa. Orbita a su estrella anfitriona a una distancia  de solo ocho UA siendo,por tanto,  el exoplaneta más cercano a su estrella captado en imágenes directas 


Utilizando el instrumento CRIRES, instalado en el VLT, un equipo de astrónomos holandeses de la Universidad de Leiden y del Instituto para la Investigación Espacial de los Países Bajos (SRON) ha descubierto que la velocidad de rotación ecuatorial del exoplaneta Beta Pictoris b es casi de 100.000 kilómetros por hora. Haciendo una comparación, el ecuador de Júpiter tiene una velocidad de unos 47.000 km por hora, mientras que la Tierra viaja a tan solo 1.700 km por hora. Beta Pictoris b es más de 16 veces más grande y 3.000 veces más masiva que la Tierra, pero un día del planeta solo dura 8 horas.

No sabemos todavia a que se deben las distintas velocidades de rotación de los planetas, pero es común que los planetas más masivos roten más rapido.

Diagrama que compara la masa del planeta con su velocidad de rotación (ESA)


Beta Pictoris b es un planeta muy joven, de tan solo unos 20 millones de años (comparados con los 4.500 millones de la Tierra). Con el paso del tiempo, se espera que el exoplaneta se enfríe y encoja, con lo cual girará aún más rápido. Por otro lado, hay otros procesos que pueden influir en el cambio de la velocidad de giro del planeta. Por ejemplo, el espín de la Tierra se está ralentizando con el paso del tiempo debido a las interacciones de marea con nuestra Luna.

Los astrónomos hicieron uso de una técnica muy precisa llamada espectroscopía de alta dispersión para dividir la luz en los colores que la forman — las diferentes longitudes de onda en el espectro. El principio del efecto Doppler (o desplazamiento Doppler) les permitió usar el cambio en la longitud de onda para detectar que diferentes partes del planeta se movían a velocidades diferentes y en direcciones opuestas en relación al observador. Eliminando cuidadosamente los efectos de la estrella anfitriona, mucho más brillante, fueron capaces de extraer la señal de la rotación del planeta.

jueves, 17 de abril de 2014

Kepler-186f : ¿Una exotierra o un exomarte?

 El equipo del telescopio espacial Kepler ha anunciado hoy el descubrimiento de Kepler-186f, un planeta del tamaño del nuestro situado en la zona habitable de su estrella (una enana M en la constelación de Cygnus)) situada a 500 años luz del Sol. Sin embargo, Kepler-186f está situado en el exterior de la zona habitable (aunque este más cerca que su sol, porque este es una enana M), así que incluso si suponemos que posee una atmósfera tan densa como la nuestra (algo que desconocemos), su temperatura superficial media sería muy inferior a la de la Tierra, a no ser que su atmósfera sea tan densa como la de Venus 


PIA18000
Comparación entre la Tierra y Kepler-186f y sus respectivos sistemas 

Lo interesante es que Kepler-186f puede no ser una exotierra pero quizás sea un exomarte.

Actualización :
 - periodo orbital estimado : 129.9 días.
- tamaño de la estrella: 0.47 el del sol (aprox.)
- tamaño del planeta: 1.11 el de la tierra (aprox.)

viernes, 11 de abril de 2014

¿Descubierta la primera exoluna?

Los investigadores han detectado en el primer candidato a "exoluna" (una luna orbitando un planeta que se encuentra fuera de nuestro sistema solar). Usando una técnica llamada "micro-lente" observaron lo que podría ser una luna y un planeta o un planeta y una estrella. 
Esta concepción artística muestra las dos posibilidades.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

viernes, 1 de noviembre de 2013

Crea un Planeta

EXTREME PLANET MAKEOVER
Crea un planeta con este "juego" de la NASA(JPL y Caliornian Institute of Technology)

Otros Mundos

"A los humanos nos ha costado miles de años explorar nuestro propio planeta, y siglos entender los planetas vecinos, pero en la actualidad descubrimos mundos nuevos cada semana. Hasta el momento, los astrónomos han localizado más de 900(931confirmados+3602candidatos=4533) exoplanetas, mundos que orbitan alrededor de estrellas que no son nuestro Sol."
Sólo 11 exoplanetas han sido fotografiados hasta el momento, todos ellos grandes, brillantes y convenientemente alejados de sus respectivas estrellas. Los otros han sido detectados en su mayoría gracias a la técnica de la espectroscopia Doppler, que consiste en analizar la luz estelar en busca de indicios de que una estrella muestre una levísima oscilación causada por el campo gravitatorio de sus planetas. En los últimos años los astrónomos han refinado hasta tal punto la técnica Doppler que ahora pueden determinar si la estrella se desvía apenas un metro por segundo de su movimiento previsto, más o menos la velocidad de un ser humano caminando. Eso es suficiente para detectar un planeta gigante en una órbita alejada, o un planeta pequeño muy cercano a su estrella, pero no para descubrir un mundo como el nuestro que esté situado a una distancia de su estrella comparable a los 150 mi­­llones de kilómetros que nos separan de nuestro Sol. El tirón que ejerce la Tierra sobre el Sol se traduce en un desvío de apenas una décima parte de la velocidad de un hombre andando. Los astrónomos aún no pueden detectar una variación tan ínfima en la luz de una estrella distante.
Otro método consiste en observar una estrella para detectar la levísima disminución periódica del brillo que se produce cuando un planeta en órbita pasa por delante y bloquea una fracción de su luz. Como mucho, sólo una décima parte de todos los sistemas planetarios están orientados de tal forma que esos minieclipses, llamados tránsitos, son visibles desde la Tierra, lo que significa que los astrónomos tienen que observar con paciencia muchísimas estrellas para captar sólo unos pocos tránsitos. El satélite francés COROT, que ahora se encuentra en el tercer y último año de su misión principal, ha descubierto siete exoplanetas gracias a sus tránsitos, y uno de ellos es sólo un 70 % más grande que la Tierra.
El satélite estadounidense Kep­ler es el sucesor más ambicioso del COROT.,Lanzado en Marzo del 2009,es esencialmente una gran cámara digital con un fotómetro de 0,95 metros de diámetro y un detector de 95 megapíxeles. Cada 30 minutos toma imágenes de gran campo, que captan la luz de más de 100.000 estrellas en una sola área de cielo entre las brillantes estrellas Deneb y Vega. Desde la Tierra, unos ordenadores efectúan el seguimiento del brillo de todas esas estrellas a lo largo del tiempo y alertan a los operadores cuando detectan la ligera atenuación que podría delatar el tránsito de un planeta.
Como la atenuación también puede deberse a otros factores, tales como las pulsaciones de una estrella variable o una gran mancha solar moviéndose sobre la superficie de la estrella, los científicos del Kepler sólo anunciarán la presencia de un planeta cuando hayan observado su tránsito un mínimo de tres veces; una espera que puede ser de unos pocos días o semanas para un planeta que orbite a poca distancia y a gran velocidad alrededor de su estrella, o de varios años para un gemelo de la Tierra. Combinando los resultados del Kepler con las observaciones Doppler, los astrónomos esperan determinar el diámetro y la masa de los planetas cuyos tránsitos observen. Si logran descubrir un planeta rocoso, más o menos del tamaño de la Tierra y en órbita dentro de la «zona habitable» (ni tan cerca de la estrella como para que el calor haya evaporado toda el agua del planeta, ni tan lejos como para que no haya más que hielo), entonces habrán hallado lo que según los biólogos podría ser un lugar prometedor para la vida.
Los mejores terrenos de caza podrían ser las estrellas enanas, más pequeñas que el Sol. Las hay en abundancia (siete de las diez estrellas más cercanas a la Tierra son enanas M), gozan de una vida larga y estable y proporcionan un suministro continuo de luz solar a todos los planetas que puedan ocupar la zona habitable y albergar vida. Más importante aún para los cazadores de planetas es que cuanto más tenue sea la estrella, más cerca estará la zona habitable (las enanas tenues son como una hoguera en un campamento, a la que es preciso acercarse para no pasar frío), por lo que será más fácil que la observación de tránsitos arroje resultados positivos. Además, un planeta más cercano ejerce mayor tirón sobre su estrella, por lo que su presencia resulta más fácil de confirmar utilizando el método Doppler. De hecho, el más prometedor de los planetas ha­­llados hasta ahora, la «supertierra» Gliese 581 d, con una masa siete veces la de la Tierra, orbita en la zona habitable de una enana roja cuya masa es sólo una tercera parte de la del Sol.
Si se hallaran planetas semejantes a la Tierra dentro de la zona habitable de otras estrellas, quizás algún día un telescopio espacial diseñado para buscar señales de vida podría captar el es­­pectro de la luz procedente de cada uno de esos planetas y examinarlo para detectar posibles signos de actividad biológica, tales como metano, ozono y oxígeno atmosféricos, o el «límite rojo» producido cuando las plantas fotosintéticas que contienen clorofila reflejan la luz roja. Captar y analizar directamente la luz reflejada por un planeta situado junto a una estrella diez mil millones de veces más brillante no será tarea fácil. Pero durante los tránsitos, la luz estelar que atraviesa la atmósfera del exoplaneta podría ofrecer pistas sobre su composición que quizás un telescopio espacial sería capaz de captar.
Mientras intentan superar el enorme desafío tecnológico de efectuar análisis químicos de planetas que ni siquiera pueden ver, los científicos que buscan vida extraterrestre deben tener en cuenta que esa vida puede ser muy diferente de la que conocemos en la Tierra. La ausencia del límite rojo en un exoplaneta terrestre, por ejemplo, no tiene por qué significar ausencia de vida: en la Tierra la vida floreció miles de millones de años antes de que aparecieran las plantas y poblaran los continentes. La evolución biológica es tan imprevisible que aun cuando se hubiera originado vida en un planeta idéntico a la Tierra al mismo tiempo que aquí, esa vida sería hoy casi con seguridad muy distinta de la terrestre.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Cartografia de un Exoplaneta

Cartografiando un mundo extraterretre
Por primera vez, los astrónomos han creado un mapa rudimentario de un planeta orbitando a una distante estrella parecida al Sol, empleando una técnica que podría algún día permitir cartografiar mundos semejantes a la Tierra.

domingo, 20 de octubre de 2013

Planet Hunters cazadores de planetas
Un programa en donde el objetivo es ayudar a clasificar estrellas y encontrar exoplanetas en base a los cambios del brillo en dichas estrellas.